Día 8: Las Vegas (Fremont)

Tocaba madrugar, pusimos el despertador a las 5’30. Logramos desayunar, recoger todo y repasar el apartamento en menos de una hora. Un poco antes de las 6’30 bajamos y pedimos un Lyft (13’62 $), esperamos un poco y en 10 minutos llegamos a Union Station. El viaje hasta Las Vegas sería en autobús, al ser viernes los precios de los vuelos estaban a 300 $ por persona, y el bus nos salió por 33 € a cada uno (al comprar en Flixbus, da el precio en euros).

La cola del bus fue un poco a lo loco (tampoco había señales identificativas claras de que allí saliera el bus), y no teníamos asientos asignados, pero finalmente nos pudimos sentar juntos. El bus salió con unos minutos de retraso de su hora que era las 7’15, el bus era viejo viejo, en España ya no haría servicio de carretera seguro. Lo peor era que yo me había levantado con dolor de cabeza, así que me puse música tranquila y el antifaz, y así puede aguantar medianamente bien el viaje.

El autobús hizo una parada de 10 minutos a mitad camino, y llegó a Las Vegas a su hora, las 12’15, y en el Strip tenía una parada junto un centro comercial (Fashion Show Mall) que está enfrente del hotel Win. No pedimos taxi, a pesar de llevar maletas, en 10 minutos llegamos andando hasta el Harrash’s, que fue nuevamente nuestro hotel.

Hicimos el check-in en una máquina (previamente lo habíamos hecho online), la maquina ofrece, pagando claro, hacer el check-in antes de las 16 que es la hora de entrada, y también el check-out después de las 11 que es la hora de salida. Nosotros pagamos 25 $ por entrar a las 13, así en nada ya subíamos y dejábamos las maletas, y 20 $ por salir a las 12, así ya nos íbamos directos al aeropuerto. Nos instalamos en un momento y salimos a comer.

A unos 10 minutos andando está el hotel Planet Hollywood, y justo al lado hay una galería comercial (Miracle Mile Shops) con muchos sitios de comida rápida.

Allí fuimos al Panda Express que es una franquicia de restaurantes chinos; pedimos dos menús que costaron 29’69 $.

Luego de camino a nuestro hotel paramos a comprar unas pocas provisiones para desayunar. Y al llegar nos hicimos una buena siesta, el madrugón y el calor pesaba bastante.

Luego yo ya me levanté como nueva y con la ducha, ya preparada para salir a disfrutar de Las Vegas. Justo en la puerta del hotel hay una parada de bus, donde para el Deuce, que es una línea que recorre todo el Strip y llega hasta Fremont St (8 $ el billete de 24 horas); la máquina para sacar los billetes era bastante vieja y no aceptaba tarjetas (luego vimos otras más nuevas que sí), así que hubo que tirar de metálico.

Dimos una vuelta por FREMONT STREET, esta calle está cubierta por una pantalla abovedada de 27 mechos de ancho por 450 de largo, que siempre está proyectando algo, pero desde la tarde hasta la madrugada, cada hora en punto hay como un espectáculo especial (apagan el resto de luces y suena música) que suele ser de cantantes, aquí se pueden ver los horarios.










En esta calle hay conciertos en directo, nosotros estuvimos escuchando dos, un grupo country y otro pop-rock. En una barra en la calle nos tomamos un par de cervezas 22’75 $. Esta calle es muy ruidosa, pero a nosotros nos gusta, el ambiente en la calle está muy bien.




Sobre las nueve decidimos ir a cena a Döner Kebab Express, dos menús 31’39 $, muy rico; y además bastante alejado del jaleo de la calle, que para cenar apetecía un poco de tranquilidad.

Tras la cena dimos alguna vuelta más escuchando música, compramos algunos regalos, y de nuevo al bus Deuce; y alrededor de medianoche llegamos al hotel.

 

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